La semana que pasó estuvo signada por el deceso de varias figuras muy conocidas: Alberto Andrade, Michael Jackson,  Farrah Fawcett y  Alicia Delgado.  Alberto Andrade fue sin duda una persona destacada de la historia reciente peruana. Fue creador, innovador, motivador como empresario y como político. Cambió la faz de Miraflores y Lima, alcaldías ambas que ostentó por dos veces. Fundó un partido político, congresista de la República y pudo ser presidente del Perú.  Todo una figura que muy pocos otros peruanos podrán repetir.

Su muerte causo asombro porque pocos sabían de su enfermedad.  Hombre de pocas palabras, no contaba sus males. ¿Para qué?

Este artículo no es para hablar de él. No conozco todo lo que hizo, pero sé que hizo. Vi sus parques, sus vías expresas, la ciudad limpia, los proyectos osados, en suma vi cosas.  Otros podrán escribir sobre él, y deberían hacerlo.

Lo que motiva este artículo es una reflexión que me hice al ver las primeras páginas de los periódicos dedicadas a Michael Jackson y Alicia Delgado y no a Alberto Andrade. Entonces me pregunté quién nos deja mejor legado, mejores valores, mejor ejemplo a seguir. A quién deberíamos emular. A quien como peruanos debiéramos agradecer por sus obras. Yo no tengo la menor duda.