La opinión pública y nuestras decisiones
Mucho se habla en los últimos años del poder de la prensa, que es más o menos lo mismo que hablar de la opinión pública, de las encuestas, porque es sobre estas que influye.
Sin embargo, leyendo la historia de Jorge Basadre, donde cita las palabras que Don José de San Martín dirige en una carta al marino inglés Basil Hall, nos damos cuenta de que no es un fenómeno nuevo:” No aspiro a la fama de conquistador del Perú. ¿Qué haría yo en Lima si sus habitantes me fuesen contrarios? No quiero dar un paso más de donde vaya la opinión pública: La opinión pública es un nuevo resorte introducido en los asuntos de estos países: los españoles, incapaces de dirigirla, la han comprimido. Ha llegado el día en que va a manifestar su fuerza y su importancia”.
Dentro del contexto de otra frase de San Martín: “el hombre juzga de lo pasado según la verdadera justicia y de lo presente según sus intereses”. Basadre reflexiona así: ”Para una generación como la nuestra, que ha aprendido a creer en todo el mundo y en tantos órdenes de la vida, que la prisa es una necesidad, lo utilitario una virtud, la figuración un sinónimo del valer, el grito y el anuncio una fuerza más importante que la razón, puede ser muy útil reflexionar lo que significa la aptitud para ser un hombre libre, un individuo capaz de decidir por sí mismo, de acuerdo con las más altas normas éticas, cuando es un deber actuar llevando entonces esa acción hasta las últimas consecuencias, y cuando es un deber no actuar, aunque en este caso sea menester aceptar los más dolorosos renunciamientos…acaso lo único verdaderamente reconfortante es que el ser humano, a pesar de todas las pruebas, pueda ser capaz de conservar su lucidez y dignidad”.
Creo también pertinente citar otras palabras de Basadre ahora que estamos ad portas de nuevas elecciones. “El más alto sentido de lo heroico en el mundo actual es el heroísmo sereno. No hay que buscar hoy al héroe más notable, como en las épocas lejanas, en el aventurero que se lanza a los mares lejanos o a las tierras más ignotas, sino en el hombre a solas frente a las sectas, frente a los dogmas y frente a los despotismos. Lo que más urgente necesitamos todos es no desmoralizarnos. La más insidiosa tentación ahora es la tentación de la cobardía frente a la mentira, frente a la falsificación de valores, frente al mercado negro en lo espiritual, lo peor que le puede pasar a la generación nueva en el mundo es la prostitución”.
Que vigentes son estas palabras hoy en día en nuestro país. La influencia de la opinión pública en nuestra decisiones no es, pues, nada nuevo; lo nuevo, lo verdaderamente nuevo, lo que debemos buscar es la necesaria soledad, calma y serenidad para poder evaluar los acontecimientos que se suceden a la velocidad de Internet y poder tomar decisiones frente al único espejo con el que tarde o temprano nos miramos todos: el de los valores éticos, el del saber que estamos procediendo bien.
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